Despedida del P. Antonio

“Me siento sacerdote”

 

¿Cómo te sientes? nos contó el padre Antonio que le preguntó un amigo suyo al comentarle que dejaba La Merced y en septiembre empezaba un nuevo destino, “me siento sacerdote” dice que le respondió. Y así lo ha transmitido en su última misa en nuestra parroquia. Nos ha hecho a los allí congregados partícipes de su ofrecimiento al altar.

 

Le conocimos un Día del Seminarista cuando de la mano de nuestro párroco y en una misa oficiada por el padre Javier nos contó como recibió la llamada de Dios y como le dijo a su madre que “quería ser cura justo cuando estaba friendo unas croquetas que dejó a medias”, nos relataba por entonces desde el ambón  con esa gracia tan característica.

 

Luego formó parte de nuestra comunidad como diácono y posteriormente vivimos con alegría su ordenación. Tres años ha estado con nosotros, tres años en los que hemos disfrutado del principio de su entrega a los demás. Reconoce que ha habido cosas en las que ha metido la pata y otras que podía haber hecho mejor pero el balance es  más que positivo. Prueba de ello son las numerosas muestras de cariño -y eso que estamos en agosto y que la iglesia no está al cien por cien- que ha recibido desde el momento que anunció su marcha como vicario parroquial a las iglesias vallecanas de Nuestra Señora del Puig, San Timoteo y San Eulogio.

 

Al padre Juan también se le nota pesaroso con su marcha. Visiblemente emocionado en esta última misa de Antonio en La Merced contaba a los feligreses como había sido el “empaste” entre ellos durante estos años y como había detalles suyos que le conmovían especialmente como la preparación de la liturgia, su devoción por los santos y su cercanía a los feligreses. Solo habló nuestro párroco de las virtudes de Antonio, ni un solo defecto salió a relucir pero ¡que se preparen en Vallecas que nunca llegarán tarde a misa porque el sacerdote siempre llegará más tarde que ellos!

 

Feliz nueva andadura padre Antonio. Qué la Virgen te acompañe siempre y nosotros ya rezamos por ti.